22 de marzo de 2020

Acariciando a mi dragón

No requiero hacer ostentación 
de lo que soy
tampoco necesito hacer apología 
de mi mismo
ni preciso aumentar más mi leyenda
o abrillantar con desespero
las luces de neón de este, mi nombre.

La humildad y el silencio
sostenidxs indefinidamente
en el espacio y el tiempo
me colocarán con diligencia
en el justo lugar 
que pacientemente al fin me espera
para acogerme con amor
entre la hierba y la tierra.

19 de marzo de 2020

Capítulo 4. El despertar del ensueño humano.


Y entonces tuve una visión

Vi que el mundo nunca había sido real para mí, solo tenía una imagen parcial que pertenecía al foco de mi mirar. Y en ese mirar había todo un desarrollo de lo que quería y esperaba ver en la pantalla. Pero no abría el objetivo para poder ver de forma panorámica todo el escenario, en la periferia se quedaba fuera lo que yo temía que fuera real, y al descartar los paisajes del mundo de lo indeseable negaba la realidad en su más amplio espectro, y me negaba a mí mismo.

Y no solo eso, si no que en un segundo descarte también lo superficial se quedaba fuera, y con ello, casi todo lo que me rodeaba, todo lo que yo suponía que amaba... pero que deseaba transformar en algo o alguien mejor... anulando con ello la perfección de la realidad sin espectativas...

La visión me impactó en un instante como si me hubiese sido repetida durante cien años hasta que me penetrara hasta los huesos. Y me hizo despertar...

- Esperaaaa!!

Grité apresuradamente a la mujer para que detuviera la caída de su guadaña.

- Espera un momento por favor, necesito hacer una última cosa.

- Claro ¿Qué es?

- Necesito despedirme de mi gente…

- Bien, yo estoy aquí porque me tú has llamado, tómate el tiempo que necesites.

- Gracias.

Y desde ahí mismo, sin moverme, entrelacé mis manos, cerré los ojos y comencé a hablar en mi interior.

- Lo siento mucho familia y amigxs, no he sabido lo importantes que erais hasta que os he perdido. En este momento siento que nunca he tenido tiempo para vosotrxs, al menos no el tiempo que os merecíais ni de la calidad que debería.. Solo quiero que sepáis que en el fondo siempre creí que todo lo que hacía era para que algún día os sirviera también a vosotrxs… pero ha llegado mi día… y no he logrado mis objetivos, y tampoco he estado con vosotrxs, ni conmigo, ni con nada, ni con nadie… lo siento… mucho, de verdad. Y lo siento por mí, porque no supe verlo a tiempo para reaccionar. He vivido una maratón en pos de lo inalcanzable, infatigablemente, sin descanso… y durante toda la carrera he dejado pasar lo que buscaba por no ser capaz de reconocer que ya lo tenía, que siempre estuvo aquí conmigo. Y ahora, consumido al final de la carrera, me derrumbo ante una cinta de meta que se aleja a cada paso, y que ahora sé que nunca iba a alcanzar. Y miro hacia atrás buscando mi punto de partida, mi origen, mi casa… y queda muy muy lejos, invisible, e igualmente inalcanzable. Y esto es todo lo que soy, y lo que dejo. Sé que me perdonáis y me comprendéis, y eso me ayuda a marchar en paz. Gracias por todo de todo corazón, hasta siempre.

Lentamente, comencé a desentrelazar las manos, abrí los ojos suavemente.La mujer se acercó de nuevo y me miró.

- ¿Quieres que continúe? Recuerda que tú decides..

Yo asentí con un gesto y ella volvió a alzar la guadaña sobre su cabeza, alto, muy alto, hasta que el filo relumbró con el reflejo de un rayo de sol, y volví a cerrar los ojos, escuché el canto de los pájaros en busca de sus parejas totalmente ajenos a mi momento. Quizá no existía ya, quizá nunca lo hice.. quizá simplemente solo fue... un ensueño humano..


2 de marzo de 2020

Tú y yo somos uno

Tú yo
lo tenemos todo.
La tierra nos acuna
mientras el cielo nos resguarda
y la mar nos alimenta
mientras el fuego nos calienta.

Tú y yo 
podemos descansar tranquilos 
abrazo en ristre
espalda con espalda
mano con mano
llanto en risa
y corazón enfadado
si hace falta.

Tú y yo
mi amor sagrado
podemos ser humildes
pues somos los elegidos
para caminar entre valientes.

28 de febrero de 2020

Eclipse de lunar nuevo

Buscando lo que no albergo
ignoro lo que ilumino
cegado por un gran sol
jamás visto en ningún cielo.

10 de febrero de 2020

El arte de sublimar lo sencillo

Busco el equilibrio entre hacer y rezar
entre aprender y enseñar
entre decir y callar
entre reir
y llorar

31 de enero de 2020

La humilde confianza

El viento que me llega desde los confines del universo
me habla de la vida eterna,
de no tener nada aquí ahora
para estar con el todo siempre,
de poder vaciar mi mente
para mirar de igual a igual
a los ojos de la mar.

21 de enero de 2020

Capitulo 3. El despertar del ensueño humano

A partir de aquel primer día en que la ira me empujó a levantarme y seguir adelante me dediqué a concentrarme en sobrevivir fuera como fuera. Los días pasaron precedidos y continuados por sus largas y solitarias noches. Los esfuerzos diarios por alimentarme me empezaron a pasar factura. Mi delgadez era extrema, mi suciedad y olor devoraban mis restos de humanidad para integrarla en otros ordenes de la naturaleza que hasta ahora me habían sido vedados. Mi cuerpo estaba herido y dolorido de las infinitas caminatas, de excavar el suelo con las manos para encontrar raíces y agua, de acarrear piedras y troncos, de golpear piedras para tratar de hacer fuego.

En una de mis actividades diarias mi cuerpo se rindió, y con él mi mente. Me dejé caer al suelo lentamente como vencido por un peso formidable que había sostenido sin ser consciente. Respiré polvo con mi cara contra el suelo, una lágrima surcó la costra de tierra de mi mejilla.

Una conciencia de impermanencia me atravesó suave e indoloramente. Fui consciente de que la ira me había abandonado, o quizá se había agotado, y que la historia tenía los días contados. Me rendí sin resistencia, sin esfuerzo, sin tristeza.

Poco a poco me fui sentando en el suelo. Miré a mi alrededor, era un lugar hermoso, la luz era cálida y el silencio se me antojó dulce. De pronto comencé a disfrutar de ese lugar que momentos antes me parecía inhóspito, un adversario al que vencer, o más bien, un enemigo al que derrotar.

Cerré los ojos para intensificar la experiencia. Pensé... hermosa tierra si te pudiera sentir... si te pudiera escuchar...aunque solo fuera una vez..

De pronto escuche una voz suave viniendo desde el fondo de mí, o de la tierra a través de mí, que decía...

- Ya me sientes y me oyes, siempre lo has hecho..¿Qué quieres?
- No soy consciente de haberte oído nunca... pues... quisiera aprovechar al máximo estos instantes. Entender el sentido de mi vida, de esto que me está pasando, sublimar mi final tocando a...Dios o algo así...
-  Piensa...¿Qué es lo que te ha hecho hablarme?
-  Pues...estaba disfrutando del momento...y he pensado que se iba a terminar y no quería..
- ¿Por qué no querías?
- Porque era hermoso, dulce, agradable...amoroso.. me sentía pleno y en paz..
- ¿Y qué más crees que te podriamos aportar yo, o eso a lo que has llamado Dios, a esa experiencia que estabas teniendo..?
- No sé... entendimiento..
- ¿Qué te aportaría el entendimiento
- Tranquilidad..paz
- Ya estabas tranquilo y en paz...
- No sé...algo más de conexión..
- ¿No te sentías conectado?
- Sí, pero se ha detenido
- ¿Cuándo?
- Pues... al pensar que igual se acababa y empezar a hablar contigo...
- Por eso nunca te había hablado antes. Olvidate de todo lo que has leído que podías encontrar, vacía tu mente de todo lo que no tengas en este momento y vuelve a hacer lo que estabas haciendo.
- ¿Y qué estaba haciendo? No lo sé muy bien..
- Sentir...quizá, por última vez, la brisa, la luz, el silencio, sin más.

Mi mente se quedó inmóvil intentando decir algo, pensar algo... qué...cómo... Dentro de mi mente bloqueada se calló la voz, sentí desesperación, abandono, pérdida.. por un instante pensé que... Dios... venía a salvarme a mí, su hijo predilecto, al único al que salvaría de tener el mismo final que el resto... y lloré como nunca antes lo había hecho, desgarradamente, como un niño con voz de viejo que se desgañitaba y se deshacía al tiempo que sus cuerdas vocales. Perdí todas las fuerzas, mis músculos y huesos se desencajaron como los de un muñeco de trapo y caí al suelo como un animal abatido por un disparo mortal.

Abrí un ojo... era de noche... lo cerré.

Abrí el otro ojo... era de día... el sol me quemaba... lo cerré.

Volví a abrir los ojos, todo seguía igual, recordé la imagen de una de mis ovejas muriéndose lentamente durante días. Esa oveja era yo, yo era todos los animales y seres que habían muerto antes que yo, lentamente, solos, sin consuelo. La imagen del Dios salvador que había estado escondida dentro de mí comenzó a derretirse y a transformarse en la de una dulce mujer con una guadaña que venía para terminar con mi sufrimiento, mi consuelo fue ella, venía a por mí, no se había olvidado de mí, mi única compañera era ella... el sentido de mi vida.

Me sentí en paz, sabía que de un momento a otro vendrían a recogerme las imagenes de mis antepasados... pero ya no las necesitaba, estaba listo para el viaje... la mujer levantó la guadaña... cerré los ojos... y...