Pueda ser que yo
nunca
jamás
en la vida
logre culminar nada
pues
en el fondo
quizá nada
me pertenezca
ni competa
enteramente.
Un dado mágico gira y gira suspendido en el aire. Cae y rueda por el suelo danzando a brincos mostrando todas sus caras numeradas. Todas las opciones ruedan y saltan. Y mi destino se para esperando a que el dado detenga su marcha. Cada vez baila más cansado, gira sobre sí agonizando su inercia. Y por fin, se para. La suerte esta echada. Y sin Re, no hay Sol que brille.
Pueda ser que yo
nunca
jamás
en la vida
logre culminar nada
pues
en el fondo
quizá nada
me pertenezca
ni competa
enteramente.
Paseando por el paraíso
sólo entre nubes y montañas
me agarro a mi teléfono móvil
como a una tabla de salvación
temeroso de naufragar
entre las olas del olvido
y ser abandonado
como un tierno cachorrillo
en este lejano y enorme bosque perdido.
Tiritando
más de fiebre que de frío
me aferro a mi celular
como a un clavo ardiendo
aterrado
por el vacío oculto bajo él
y que se pierde
en el infinito mortal
del anonimato en vida.
De rodillas
ante mi Android Zte
rezando por que me muestre su luz
por que me dé una respuesta
por que me guíe en la noche
por que me diga quién soy
cuándo y dónde estoy
y obre el milagro
de ayudarme a quererme
para por fin
conseguir salvarme.
En la noche mágica
del ritual vacío
me ha tocado la lotería
y ya soy rico
pues tras mi ventana
han cantado
al unísono
tres cárabos
dos mochuelos
y un autillo.
Me gusta cenar
antes de que se escuche
por primera vez
al Cárabo ulular
Y desayunar
en el espacio mágico que hay
entre su último cantar
y el primero del Zorzal.
Tan sólo vestido con un traje
de seda de ignorancia
y de lino de infinito
con los ojos tan abiertos
como planetas extintos
preguntando a cada paso
si me sostendrá
este pedacito
de tierra
que piso.
Tan solo
vestido de río
de energía
de silencio
de emoción
de cariño
de miedo
de muerte
de amor
de piel
y de frío.
Tan tan acompañado
por los bosques
las montañas
y las aves
que me siento a salvo
rodeado
de cientos de animales
salvajemente
desarmados.
Tan sentido
tan perdido
tan dolido
y a la vez tan lleno
de la vida
que me encuentro
tan cerquita
de mí mismo
que revoloteo
juguetón
alado mío.
Por ello me despido
de lo dicho
de lo negado
y de lo admitido
para quedarme
tan sólo
con lo que es
solo
mío
y genuino.
Por qué no inventarnos de nuevo
por qué no ser fieles amantes del alma
y querernos con cordura
hasta que la suerte nos desgaste.
Por qué no volvernos del revés
volvernos cuerdos de atar
cuerdos como cabras
cuerdos de remate
tan perdidamente cuerdos
que estemos pa encerar..
Y por qué no ser limpios como cerdos
listas como las zorras
más santas que las gallinas
trasnochar como un lirón
o ser un pez ángel de las finanzas.
Por qué no implosionar hacia afuera
tener vértigo a las harturas
olvidarnos de lo ignorado
y terminar por el principito.
Por qué no debilitar las camisas de fuerza
ser el punto fuerte de una i minúscula
tener mano izquierda con los diestros
y ser diestro con los siniestros.
Por qué no barrer las barreras
de esta sociedad sociópata
con la escoba de un bruja ignífuga
y construir de nuevo una nueva
con la poderosa fragilidad
de todxs lxs margeniales.
De qué sirvió la crucifixión de Jesucristo
si no evitó el enorme sufrimiento de este mundo.
De qué sirvio la iluminación del Buda
si no irradió a esta humanidad que vive a oscuras.
De qué sirvió la grandeza de Mahoma
si no hace emerger a tantos seres que se hunden.
De qué sirvió la sabiduría de Alá
si vivimos sumidos en la ignorancia absoluta.
De qué nos sirvieron sus libros sagrados
sus lugares santos
sus rituales
sus leyes
de qué nos han librado.
De qué sirvieron los sabios, maestros, iluminados,
eruditos, salvadores, semidioses, profetas, santos,
¿acaso podría estar peor el mundo si no hubieran estado?
¿Quizá es que fueron todo hombres?
¿Qué pasó con las sabias, profetas, iluminadas, santas...?
Por contraposición lógica a esto donde nos trajo la historia
yo anhelo el surgimiento de un clan de las fracasadas
donde se unan las locas, las abyectas, las perdedoras,
las maleducadas, tontas, malvadas, insolentes y marginadas.
Entiendo que de ahí ha de surgir
todo lo bueno que nos falta
...para la sandia cósmica de Rakel Pousa...
Escritos de una looser