Yo soy de los que se ahogan en un beso de agua,
de los que se sumergen en la profundidad de lo que significa besarse,
de los que bucean conteniendo la respiración más de lo recomendable
en busca de la cura de todos los males
y acaban ahogados en la soledad del océano agresivo.
Yo soy de los que se ahoga en un verso de agua,
de los que balbucea palabras sin sentido
poseído por el agua que todo lo inunda,
de los que hacen gárgaras con las letras como un malabarista oral
que acaba atragantado en mitad del espectáculo
sin que nadie aplauda su mejor número.
Yo soy de los que se ahoga en un vaso de agua
por darle demasiada importancia a no saber nada de nadar,
de los que se ponen nerviosos y se beben el agua del vaso
y después lo llenan de whisky buscando
infructuosamente
un desahogo
que nunca llega.
Yo soy de los que se ahoga en un barco de agua,
de los que navega sobre los sueños del navegante
que duerme sobre las olas
mientras sueña con cruzar el charco
de una calle
firme
que sabe que finalmente pisará
demasiado tarde.
Yo soy de los que se ahoga porque le da la gana
porque no encuentra mejor ser triunfador
que se ahoga en su brazo de arma
ni ser vencedor de la vida
que se ahoga en su paso de alma.
Yo soy de los que busca el final del mar incansablemente
dando vueltas como un pez
en el vaso de agua de su mente.
22 de septiembre de 2017
5 de septiembre de 2017
Escritor de nada
Soy escritor... escribo tierra
escribo árboles y piedra
escribo insectos, pájaros y hierba.
escribo en los surcos de la piel al viento y sol tallada.
escribo cebollas, ajos y patatas
escribo leche, cuernos y lana
escribo con hachas, azadas y guadañas.
escribo vasos de vino en tabernas ahumadas
escribo conversaciones profundas sobre nada
escribo cazuela al fuego en la cocina callada
escribo partos, pañales y trastadas
escribo fruta, miel y leña quemada
escribo cementerios bajo la noche estrellada
Siempre escribo sobre lo mismo
escribo sobre la sabiduría de la ignorancia.
escribo árboles y piedra
escribo insectos, pájaros y hierba.
escribo en los surcos de la piel al viento y sol tallada.
escribo cebollas, ajos y patatas
escribo leche, cuernos y lana
escribo con hachas, azadas y guadañas.
escribo vasos de vino en tabernas ahumadas
escribo conversaciones profundas sobre nada
escribo cazuela al fuego en la cocina callada
escribo partos, pañales y trastadas
escribo fruta, miel y leña quemada
escribo cementerios bajo la noche estrellada
Siempre escribo sobre lo mismo
escribo sobre la sabiduría de la ignorancia.
20 de abril de 2017
Los tios damos asco. Ensayo para hombres muy hombres.
Hola camaradas del badajo, hoy os vengo a contar una historia de terror que no tiene desperdicio. Es la apasionante historia de nuestras transgresoras vidas de machotes del antropoceno.
Partamos del principito... esto es para los que somos tíos, sin más, tíos, hombres, nada más, tíos normales, o sea que entramos en el canon de la norma, sin salirnos ni un poquito no vaya a ser que no nos acepte la tribu del rabocuerno.
Nosotros, los machotes, damos asquito, es así de claro y no se puede ocultar debajo de la alfombra de nuestra barba de hipsters. Si tuviéramos la capacidad testicular de observarnos desde una distancia prudencial desde donde no nos afecte a la psique el olor de nuestras axilas, podríamos ver con nitidez que somos bastante... patéticos, por no decir algo peor.
Partamos del principito... esto es para los que somos tíos, sin más, tíos, hombres, nada más, tíos normales, o sea que entramos en el canon de la norma, sin salirnos ni un poquito no vaya a ser que no nos acepte la tribu del rabocuerno.
Nosotros, los machotes, damos asquito, es así de claro y no se puede ocultar debajo de la alfombra de nuestra barba de hipsters. Si tuviéramos la capacidad testicular de observarnos desde una distancia prudencial desde donde no nos afecte a la psique el olor de nuestras axilas, podríamos ver con nitidez que somos bastante... patéticos, por no decir algo peor.
Son miles los detalles horteras que nos delatan en nuestra vida diaria. Desde que nos levantamos vamos sembrando hazañas lamentables que van dilatando nuestra miseria curricular. Me gustaría destacar entre nuestras virtudes la de utilizar una especie de ...cantinela o tonito condescendiente que se convierte en un toniquete insoportable que usamos con todas las tías que tenemos al alcance de nuestro gónada power.
Y sentando esta orgullosa base relacional con las pibitas, pues qué decir del resto de nuestra gloriosa actuación diaria, pues que... puuaaajjjj!! De bofetada y media!!
Por, y de, todos y todas, es consabida y consagrada nuestra intrínseca capacidad de hacer el canelo en el momento ligoteo, tres estrellas michelín que nos otorgan el honor de estar en la nausea tras el postre atragantado.
Como bien detalla el manual del memo, esto se basa en tres pasos: Paso 1- Acercarnos a la tía más compatible que nos dicta nuestro olfato, y tras el profundo análisis plantarnos delante de ella con un clarísimo pensamiento de que ella, la pobre victima de ahora en adelante, se pirra por ser poseída por un maromazo macizorro como yo, y con la seguridad que aporta ese don, unicamente poseído por el género pecholobo, deleitarla con nuestra mejor imitación de sonrisa de James Bond con la confianza que aporta el máster realizado en la universidad de Wolldamm, Arizona. Tras esto, interpretar su comentario en corrillo de - ¿Habeís visto a ese gilipollas? Sera penoso el tío baboso!! jijiji - por una una obvia señal de que se están derritiendo los polos del Ártico por nosotros, irresesistibles Apolos y Dionisios. Paso 2.- Profundamente satisfechos con esta birgería, pero con ansia de recrearnos en nuestro maestral ejercicio gimnástico de barra fija, damos el siguiente patinazo y le enviamos con un golpe de cadera estilo Travolta una mirada como la de Harry el sucio! Y agarrate los machos porque si esto pinta bien, ahi que vamos con el Paso 3 y entramos a matar con el estoque de la invitación!!! Vamos, un pack acojonante que si no fuera porque está sucediendo en la intimidad de un bar de mala muerte nos lloverían sujetadores como a Jesulín de Ubrique, así con clase, a lo grande!!
Y sentando esta orgullosa base relacional con las pibitas, pues qué decir del resto de nuestra gloriosa actuación diaria, pues que... puuaaajjjj!! De bofetada y media!!
Por, y de, todos y todas, es consabida y consagrada nuestra intrínseca capacidad de hacer el canelo en el momento ligoteo, tres estrellas michelín que nos otorgan el honor de estar en la nausea tras el postre atragantado.
Como bien detalla el manual del memo, esto se basa en tres pasos: Paso 1- Acercarnos a la tía más compatible que nos dicta nuestro olfato, y tras el profundo análisis plantarnos delante de ella con un clarísimo pensamiento de que ella, la pobre victima de ahora en adelante, se pirra por ser poseída por un maromazo macizorro como yo, y con la seguridad que aporta ese don, unicamente poseído por el género pecholobo, deleitarla con nuestra mejor imitación de sonrisa de James Bond con la confianza que aporta el máster realizado en la universidad de Wolldamm, Arizona. Tras esto, interpretar su comentario en corrillo de - ¿Habeís visto a ese gilipollas? Sera penoso el tío baboso!! jijiji - por una una obvia señal de que se están derritiendo los polos del Ártico por nosotros, irresesistibles Apolos y Dionisios. Paso 2.- Profundamente satisfechos con esta birgería, pero con ansia de recrearnos en nuestro maestral ejercicio gimnástico de barra fija, damos el siguiente patinazo y le enviamos con un golpe de cadera estilo Travolta una mirada como la de Harry el sucio! Y agarrate los machos porque si esto pinta bien, ahi que vamos con el Paso 3 y entramos a matar con el estoque de la invitación!!! Vamos, un pack acojonante que si no fuera porque está sucediendo en la intimidad de un bar de mala muerte nos lloverían sujetadores como a Jesulín de Ubrique, así con clase, a lo grande!!
Pero esta no es en la peor plaza que toreamos no, somos unos artistas, unos hombres del renacimiento qué ostias! Si vemos a una tía en peligro, perdón, una damisela en apuros, (Pero no de los importantes y serios como que está siendo agredida por otro homus brutus, ahí no nos metemos no vaya a ser qué....) pues ahí que nos lanzamos en su socorro para ayudarla a ... cambiar la rueda del coche o algún entuerto asín de vital y profundo, y de nuevo al hacerlo y dirigirnos a ellas nos sale el... tonito tocapelusas. Tremendo documento.
También podríamos mencionar esa situación mítica en la que nos metemos, porque nosotros lo valemos, en una conversación de tías para iluminarlas con nuestra magna sabiduría que nos emana del péndulo, pero no del de Foucault si no del otro menos ilustrado pero más conocido y laureado entre nuestro club de los poetas muertos y enterrados. O esa otra en la que nos sentamos por encima del resto, o en el lugar más privilegiado del lugar para presidir el harem. O la de coger la palabra en una reunión de mayoría mujeres y no soltarla mientras no venga un tío de esos insoportables que lo saben todo y no nos dejan hablar a nosotros. O la de hacer el chistecito gracioso con alto tinte de gris caspa y grasa machuna de la extensa bibliografía del cine del destape del que solo nos reímos nosotros. Y qué me decís de la de preguntarles a un grupito de alocadas y jovenes inmaduras si están solas, ellas buscan tu bastón o el perro lazarillo y al no encontrarlo pues nos lanzan una arcada en toda la jeta, que nosotros, sabiamente, interpretamos con un - Pobres imbeciles, no están hechas todavía y no saben apreciar un vino maduro ni el jamón curado, se acaban de perder una impresionante escena con una estrella del porno... - sin comentarios.
Ayyyyy!!! si es que somos una fuente inagotable de tantos y tantos grandes momentos para el recuerdo... que tarde o temprano desearemos se vuelva olvido por vergüenza.
Bueno, y ya para terminar, aunque podría llenar un libro con todas estas simpáticas e inofensivas anecdotas que no generan más que una invisible cadena que ahoga a millones de mujeres en el mundo. Pero que si las ahoga es porque quieren eh, porque no saben aprovechar las oportunidades que les brinda la vida a través de la enseñanza que encarnamos los tíos, convirtiéndonos en martires, y usarlo para su propio crecimiento dándole la vuelta a la experiencia para convertirla en un triunfo vital. Si es que... cuanta ignorancia e ingratitud!! somos unos pobres incomprendidos los hombres adelantados a nuestro tiempo. Por eso para concluir, quiero negar todo lo dicho aquí. todo es mentira, no todos somos así, sólo los..los...los, si hombre, los tíos estos degenerados que están fuera de la sociedad y que no nos representan.... los violadores, tarados y pervertidos. Pero yo no eh! Yo soy un tío normal, bueno tirando a majo y amigo de las mujeres, sí sí, yo les ayudo mazo a ellas, porque claro, sin mí, pues no podrían.
Asín que eso, pues a seguir siendo tan tan asín como somos, que las tías exageran mucho, es por la regla, ya lo sabemos, se vuelven locas de la cabeza, buf, es histeria, y las feministas ni te cuento!! Bah!! Son todas unas amargadas lesbianas malfolladas, me dan pena y todo, con lo guapas que hay algunas que podrían tener al hombre que quisieran...pero..
Era broma lo que damos asco eh! Somos de puta madre colegas!! Los putos amos de la barraca!! Somos capaces de sacar a cualquiera de la pista de los autos de choque sin despeinarnos, cosa fina.
Nos vemos en los espejos de los baños de los bares para seguir diciéndonos... con el jodido toniquete nuestra cazurra cantinela de... tío, eres la ostia.... pero la ostia de tonto, y ya es hora de que cambies y dejes toda esta mierda que no nos lleva más que a engrosar la ruina humana y social que padecemos. No seamos cobardes, seamos hombres como nunca lo fuimos, y hagámonos cargo de recoger nuestra basura... con cojones...sí, pero con mucha más cabeza y corazón.
Amen.
12 de octubre de 2016
La isla de la tierra salada
Y yo
ya no me veo en el espejo, y lo que es peor, no te veo, no te oigo,
no te siento…más allá del sonido de tus pasos y tu aliento cuando
me persigues para robarme el bocado de mis viejas y lentas fauces. Y
me olvido de que me fascina tu placer y que me duele tu espalda. Me
olvido de ti, y sin tu recuerdo ya no existe nadie en esta tierra,
solo la guerra entrando en cada hueco de la isla y pudriendo las
flores carnívoras.
En
esta isla social yo tortuga soy enterrada por ti avestruz que corres
para pagar tu deuda con el cocodrilo...pero la deuda aumenta
continuamente y al final los dos seremos comidos.
Pero
de repente, la directora de la orquesta de la isla sube la batuta y
millones de especies inhalan a la vez, con los ojos cerrados esperan
a que la batuta rasgue el aire y les dé paso a una exhalación larga
y profunda. Y al soltar el aire se escapa la necesidad de tener, de
acumular y la crisis de la apnea da paso a una nueva ley que nos
libera del miedo y nos invita a ser más ricos con menos dinero y más
amistad.
En
esta isla aprendimos que la felicidad es subversiva cuando no es tuya
ni mía si no nuestra. El alcalde de los monos la quiso prohibir al
ver como por doquier surgían islas de placer en las cuales no estaba
en vigor la ley del yo me engaño.
Desde
entonces nadie respeta la propiedad que priva, lo que hay se comparte
como dictan las reglas de la vieja nueva ley de la isla de la tierra
salada.
Y
colorín colorado este cuento te ha empezado.
9 de abril de 2016
Mi última... mentira
Es mi última mentira, te prometo que es la última vez... que lo dejo... de verdad... que no me vuelvo a poner...
Y me fui paseando dando tumbos por la calle bajo la lluvia de la soledad y los paraguas de los soportales...y vi un ejercito de mujeres aporreando tambores, y entendí que la música tiene sentido cuando sirve para liberarse de una opresión.
Y se liberaron las mujeres... y después los hombres... y después los animales, y los árboles, y las plantas, y los minerales, y todxs penetramos en silencio hacia las entrañas de la nada.
Perdona de nuevo, ahora sí que te prometo que es la última vez...que lo dejo... que no me vuelvo a poner, de verdad...
Y me fui deshaciendo por las avenidas de la esperanza, ahora disfrazada de exclusividad dorada.... y vi un ejercito de estorninos dibujando magia, y entendí que la pintura tiene sentido cuando sirve para... volar sin alas.
Y volaron las palomas, los papeles y las ofertas de los supermercados... y voló el tiempo, y me convertí en paciencia para contarme las arrugas... y me di cuenta de que había retado en duelo a muerte a bebés con pañales de vergüenza.
Perdoname, de verdad, lo siento, pero esta vez te prometo que no me vuelvo a poner, que lo dejo, es la última vez, de verdad...
Y me fui a llorar por los arrabales de la autocomplacencia sintiendo que era real mi historia de tragedia griega, y me miré a un charco de agua contaminada y vi nítidamente que me estaba mintiendo. Entonces volví corriendo, entré en casa, le miré a los ojos y le dije...
... te prometo que es la última vez... que lo dejo... de verdad... que no me vuelvo a poner... triste.
y el espejo, me devolvió las gracias.
Y me fui paseando dando tumbos por la calle bajo la lluvia de la soledad y los paraguas de los soportales...y vi un ejercito de mujeres aporreando tambores, y entendí que la música tiene sentido cuando sirve para liberarse de una opresión.
Y se liberaron las mujeres... y después los hombres... y después los animales, y los árboles, y las plantas, y los minerales, y todxs penetramos en silencio hacia las entrañas de la nada.
Perdona de nuevo, ahora sí que te prometo que es la última vez...que lo dejo... que no me vuelvo a poner, de verdad...
Y me fui deshaciendo por las avenidas de la esperanza, ahora disfrazada de exclusividad dorada.... y vi un ejercito de estorninos dibujando magia, y entendí que la pintura tiene sentido cuando sirve para... volar sin alas.
Y volaron las palomas, los papeles y las ofertas de los supermercados... y voló el tiempo, y me convertí en paciencia para contarme las arrugas... y me di cuenta de que había retado en duelo a muerte a bebés con pañales de vergüenza.
Perdoname, de verdad, lo siento, pero esta vez te prometo que no me vuelvo a poner, que lo dejo, es la última vez, de verdad...
Y me fui a llorar por los arrabales de la autocomplacencia sintiendo que era real mi historia de tragedia griega, y me miré a un charco de agua contaminada y vi nítidamente que me estaba mintiendo. Entonces volví corriendo, entré en casa, le miré a los ojos y le dije...
... te prometo que es la última vez... que lo dejo... de verdad... que no me vuelvo a poner... triste.
y el espejo, me devolvió las gracias.
10 de enero de 2016
El agujero negro de la mujer barbuda
Retiro agitado la agujereada cortina en busca de un milagro en el que no creo con la aplastante seguridad del devenir de un fatal desenlace. Y como no podía ser de otra manera, ahí están. Suelto la cortina rápidamente con el susto provocado por lo que no te esperas y me pongo a respirar contra la pared intentando hacer desaparecer lo que estaba esperado. No hay escapatoria, ha llegado el momento, se abren las puertas y la gente entra atropelladamente para correr hacia sus asientos duros e incómodos, se sientan ruidosamente y se disponen a comer sus grasientas palomitas y demás basura para pobres. Suena una música de trompetas juguetonas y tontorronas que pitan jocosas en una persecución sonora donde apenas las siete notas principales pueden participar en el juego de la silla. Se encienden unas bailarinas luces de colorines mediocres que apenas iluminan los muchos ángulos y rincones que se crean entre la vieja lona roja que se ha convertido en naranja con el paso de los años. Una voz cláramente fingida y exagerada anuncia el inminente inicio del casposo espectáculo. Bajo la carpa del circo se ilumina una delgada e insignificante figura ridiculizada por un poderoso cañón de luz. La tímida figura temblorosa suda agarrotada por el pánico, esa débil figura que mantiene al público en silencio tenso, esa figura patética, soy yo, y todo el mundo me mira esperando que haga algo que les sorprenda, que les emocione y que les haga olvidar sus miserables vidas, pero yo, no me puedo mover, no sé hacer nada. Bajo la sofocante luz pornográfica vivo la esencia del tiempo, y descubro que no es medible, porque este instante, este segundo, sé que no se va a acabar jamás, ni yo voy a morir para dejar de sufrir en este inhumano interrogatorio que me tortura sin piedad. Y durante ese tiempo, tengo la sensación de vivir una vida entera y creo recordar un libro que se titulaba "El agujero negro de la mujer barbuda" No recuerdo de que iba el libro, pero imagino que habla de este momento en el que me encuentro pero visto desde la injusta óptica de mi compañera de circo. Pero... ¿habla de ella o de mí? Y durante la eternidad de mi exposición pública me tumbo a filosofar y... soy incapaz de llegar a nada. Sólo sé que yo sí tengo barba, pero no soy mujer, ni siquiera soy gay, ni nada. Pero tampoco soy hombre, porque no creo que existan los hombres, ni tampoco las mujeres, ni nada intermedio, sólo seres humanos etiquetados por la ignorinercia. Sigo indagando y veo que tengo un nombre, pero no soy persona, ni animal, ni nada. Pero tampoco soy humano, porque no existen los humanos, ni tampoco los animales, ni nada diferente, sólo seres etiquetados por el convenimiedo. Entonces concluyo que mi búsqueda de identidad es infinita, por eso soy insatisaciable.
Tengo un agujero negro en el alma que absorbe todas las emociones que están cerca y las sume en su vacío infinito. Quizá finalmente sí que el libro hablaba sobre mí, quizá también comparto el agujero negro de la mujer barbuda. Agotado por cientos de años sin dormir finalmente caigo rendido y me entrego al descanso eterno. Y mientras duermo, sueño que se apagan las luces y se callan las voces, las trompetas y demás insoportables molestias. Durante ese sueño, siento el dolor de lo aprendido que se agarra a mis huesos, y me hablan los pájaros pero me cuesta creer que les entiendo, todo es caos, la humanidad se extingue y la naturaleza crece, la entropía se extiende irreversiblemente y todo se rompe infinítamente hasta convertirse en una amalgama de nosotrxs y la nada.
Un ruido atronador me despierta de mi sueño, es el hombre bala que se ha autodisparado para atraer la atención del público y permitirme escapar, así que huyo como un conejo y me escondo entre los matorrales para robarle los pinchos a los rosales y confeccionarme un traje de erizo que me proteja de los osos.
Ahora, escapando del agujero negro de la mujer barbuda, vivo en un agujero negro de la tierra, y no soy feliz, ni desgraciado, apenas existo y este estado es el más real de todos los vividos hasta ahora, así que me mimetizo con las nubes y paso con el viento entre las cumbres de las montañas que nadie mira.
Miro al cielo y veo volar un cuervo negro... y se me encoge el alma.
Hoy, estamos tú y yo caminando sin sentido por la gran vía de la mariposería y las hojas de los árboles caen a nuestro paso adornando el paseo, y yo, ni lo quiero ni lo entiendo, así que te suelto la mano y alzo el vuelo para ver los tejados de la gente y poder entender a través de las mentiras que se cuentan en sus vidas las verdades de la mía.
Tengo un agujero negro en el alma que absorbe todas las emociones que están cerca y las sume en su vacío infinito. Quizá finalmente sí que el libro hablaba sobre mí, quizá también comparto el agujero negro de la mujer barbuda. Agotado por cientos de años sin dormir finalmente caigo rendido y me entrego al descanso eterno. Y mientras duermo, sueño que se apagan las luces y se callan las voces, las trompetas y demás insoportables molestias. Durante ese sueño, siento el dolor de lo aprendido que se agarra a mis huesos, y me hablan los pájaros pero me cuesta creer que les entiendo, todo es caos, la humanidad se extingue y la naturaleza crece, la entropía se extiende irreversiblemente y todo se rompe infinítamente hasta convertirse en una amalgama de nosotrxs y la nada.
Un ruido atronador me despierta de mi sueño, es el hombre bala que se ha autodisparado para atraer la atención del público y permitirme escapar, así que huyo como un conejo y me escondo entre los matorrales para robarle los pinchos a los rosales y confeccionarme un traje de erizo que me proteja de los osos.
Ahora, escapando del agujero negro de la mujer barbuda, vivo en un agujero negro de la tierra, y no soy feliz, ni desgraciado, apenas existo y este estado es el más real de todos los vividos hasta ahora, así que me mimetizo con las nubes y paso con el viento entre las cumbres de las montañas que nadie mira.
Miro al cielo y veo volar un cuervo negro... y se me encoge el alma.
Hoy, estamos tú y yo caminando sin sentido por la gran vía de la mariposería y las hojas de los árboles caen a nuestro paso adornando el paseo, y yo, ni lo quiero ni lo entiendo, así que te suelto la mano y alzo el vuelo para ver los tejados de la gente y poder entender a través de las mentiras que se cuentan en sus vidas las verdades de la mía.
6 de agosto de 2015
De puro Tonto que soy parezco Bueno
¿Qué porcentaje de personas en este mundo acaban triunfando? Seguro que muy pocas. ¿Y qué es trinufar? La voz de la sociedad nos grita e insulta para que nos convirtamos en estrellas, en heroínas, hay que pasar a la historia... como sea. La voz de la sociedad es la voz del miedo a desaparecer.
Y qué decir de este mundo donde todos nos queremos ver buenos ... pero ricos. Pero... no todos llegamos a ricos... ni a buenos. Y la historia es que no llegamos porque no podemos, porque somos tontos. Y nuestra mejor excusa es decir que es porque somos tan buenos que no queremos hacer esas cosas que tanto perjudican a no sé quien... y que dejamos que nos hagan esas cosas que nosotrxs no le haríamos a naide... Pffffff! Menuda excusa estúpida!. Pero qué esperamos de un pueblo que ve peor ser un desgarramantas que un desgarraamantes. Somos tontos, los listos saben que todo es mentira y hacen lo que sea para pasar este trance vital incomprensible de la mejor manera posible... como todos, pero en plan listos.
Aunque... eso no es importante, sólo es la parte social, la punta del iceberg. Somos seres tremendamente complejos viviendo vidas tremendamente complejas y que ni nos asomamos a adivinar la compleja red que se teje para dar forma a cada una de nosotrxs. Y a qué nos lleva esto? Pues a huir de la profundidad y envolvernos en la capa unidireccional socialmente acordada.
Quizá es todo a lo que podamos aspirar. Dejémonos de gilipolleces de sueños de convertirnos en seres perfectos llenos de paz, amor y alegría, lamentablemente, no va a pasar, es un mito vendido para seguir recluyendonos en la insatisfacción,, es una ilusión no una esperanza.
Que nooooo, que era broma, que tú si puedes, con lo buena persona que eres, e inteligente. Tú, vas a triunfar, y si no lo haces ... es porque no quieres, o porque eres demasiado bueno, si de puro bueno que eres, pareces tonto!!
Vendo mi alma al diablo por una venda, una pistola, un maletín y un buen chute de heroína.
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