Me gusta cenar
antes de que se escuche
por primera vez
al Cárabo ulular
Y desayunar
en el espacio mágico que hay
entre su último cantar
y el primero del Zorzal.
Un dado mágico gira y gira suspendido en el aire. Cae y rueda por el suelo danzando a brincos mostrando todas sus caras numeradas. Todas las opciones ruedan y saltan. Y mi destino se para esperando a que el dado detenga su marcha. Cada vez baila más cansado, gira sobre sí agonizando su inercia. Y por fin, se para. La suerte esta echada. Y sin Re, no hay Sol que brille.
Me gusta cenar
antes de que se escuche
por primera vez
al Cárabo ulular
Y desayunar
en el espacio mágico que hay
entre su último cantar
y el primero del Zorzal.
Tan sólo vestido con un traje
de seda de ignorancia
y de lino de infinito
con los ojos tan abiertos
como planetas extintos
preguntando a cada paso
si me sostendrá
este pedacito
de tierra
que piso.
Tan solo
vestido de río
de energía
de silencio
de emoción
de cariño
de miedo
de muerte
de amor
de piel
y de frío.
Tan tan acompañado
por los bosques
las montañas
y las aves
que me siento a salvo
rodeado
de cientos de animales
salvajemente
desarmados.
Tan sentido
tan perdido
tan dolido
y a la vez tan lleno
de la vida
que me encuentro
tan cerquita
de mí mismo
que revoloteo
juguetón
alado mío.
Por ello me despido
de lo dicho
de lo negado
y de lo admitido
para quedarme
tan sólo
con lo que es
solo
mío
y genuino.
Por qué no inventarnos de nuevo
por qué no ser fieles amantes del alma
y querernos con cordura
hasta que la suerte nos desgaste.
Por qué no volvernos del revés
volvernos cuerdos de atar
cuerdos como cabras
cuerdos de remate
tan perdidamente cuerdos
que estemos pa encerar..
Y por qué no ser limpios como cerdos
listas como las zorras
más santas que las gallinas
trasnochar como un lirón
o ser un pez ángel de las finanzas.
Por qué no implosionar hacia afuera
tener vértigo a las harturas
olvidarnos de lo ignorado
y terminar por el principito.
Por qué no debilitar las camisas de fuerza
ser el punto fuerte de una i minúscula
tener mano izquierda con los diestros
y ser diestro con los siniestros.
Por qué no barrer las barreras
de esta sociedad sociópata
con la escoba de un bruja ignífuga
y construir de nuevo una nueva
con la poderosa fragilidad
de todxs lxs margeniales.
De qué sirvió la crucifixión de Jesucristo
si no evitó el enorme sufrimiento de este mundo.
De qué sirvio la iluminación del Buda
si no irradió a esta humanidad que vive a oscuras.
De qué sirvió la grandeza de Mahoma
si no hace emerger a tantos seres que se hunden.
De qué sirvió la sabiduría de Alá
si vivimos sumidos en la ignorancia absoluta.
De qué nos sirvieron sus libros sagrados
sus lugares santos
sus rituales
sus leyes
de qué nos han librado.
De qué sirvieron los sabios, maestros, iluminados,
eruditos, salvadores, semidioses, profetas, santos,
¿acaso podría estar peor el mundo si no hubieran estado?
¿Quizá es que fueron todo hombres?
¿Qué pasó con las sabias, profetas, iluminadas, santas...?
Por contraposición lógica a esto donde nos trajo la historia
yo anhelo el surgimiento de un clan de las fracasadas
donde se unan las locas, las abyectas, las perdedoras,
las maleducadas, tontas, malvadas, insolentes y marginadas.
Entiendo que de ahí ha de surgir
todo lo bueno que nos falta
...para la sandia cósmica de Rakel Pousa...
Escritos de una looser
Todas lxs pastores son poetas
todos lxs agricultoras son artistas
matemáticas funambulistas
astrofísicos de pelo enmarañado
manos como nueces
y corazón como una hoguera.
Todas las montañas son santuarios
los árboles catedrales
y las cuevas templos
Todos los animales son sagrados
el viento santo
y el silencio
tan precioso
que no puede ser nombrado.
Mi círculo de personas comprometidas con el crecimiento personal
dicen que lo más revolucionario es la paz
pero a su vez ese mensaje también es lanzado
como un dardo mortal
por el capitalismo que busca ovejas mansas para guiar.
Quizá lo más revolucionario fuera estar enrabietados
absolutamente furiosas
totalmente iracundas por la consciencia plena
de este inhumano cúmulo de injusticia planetaria
y no a obedecer ni tributar
y dejar así por fin
de legitimar el sistema que nos mata.
Mi círculo de personas comprometidas con la lucha social
dicen que lo más revolucionario es la alegría
pero a su vez ese mensaje también es lanzado
como un cuchillo
por el capitalismo que busca selfíes de like.
Quizá lo más revolucionario fuera estar apesadrumbradxs
absolutamente tristes
totalmente abatidas por la consciencia plena
de este abrumador cúmulo de sufrimiento planetario
y no tener fuerza para trabajar
y dejar así por fin
de alimentar al sistema que nos devora.