Quizá mi mañana
pueda ser influenciado
por mi actual voluntad personal
pero esto que está sucediendo
en este mismo instante
es una sagrada
e inamovible
decisión
tomada
por la infalibilidad
de la Vida.
O sabe la vida
o no sabe nadie
Un dado mágico gira y gira suspendido en el aire. Cae y rueda por el suelo danzando a brincos mostrando todas sus caras numeradas. Todas las opciones ruedan y saltan. Y mi destino se para esperando a que el dado detenga su marcha. Cada vez baila más cansado, gira sobre sí agonizando su inercia. Y por fin, se para. La suerte esta echada. Y sin Re, no hay Sol que brille.
Quizá mi mañana
pueda ser influenciado
por mi actual voluntad personal
pero esto que está sucediendo
en este mismo instante
es una sagrada
e inamovible
decisión
tomada
por la infalibilidad
de la Vida.
O sabe la vida
o no sabe nadie
Una noche vino un pájaro blanco
me abrazó con sus plumas cálidas
y se fue volando
Gracias por el tesoro de mi tristeza
por el diamante de mi soledad
por la joya de mi imperfección
por el nácar de mi dolor
por la perla de mi locura
por el rubí de mi ignorancia
por la gema de mi torpeza
por la piedra preciosa de mi impotencia
y por el oro de mi vulnerabilidad.
Cariño...
...Estoy aquí...conmigo...
esa es la ardiente estrella
que, con el calor de un amigo,
alumbra y guía el camino
para mis reyes perdidos.
A veces me duelo
y me lanzo enloquecido
al abarrotado mercado de lo humano
para comparar
bajo el criterio del perdido
mi exorbitante bosque interior
con los jardines
esmeradamente mutilados
que esclavizan obedientes
y cuando ya
purificado y redimido
por el fuego inquisitivo
del dolor por el castigo
termino conmigo
empiezo a devorar
como Ourovoros
a todo el universo
en mi camino.
Absolutamente todo el sentido de mi existencia
se concentra en este preciso momento
en este mismo instante
al que yo
desde lo más profundo
de mi idealismo
aborrezco, detesto y esquivo.